Un niño de 14 años que sufría bullying se ha presentado a la escuela con un arma de fuego para defenderse de sus acosadores, que, al verle el arma, se la robaron.

Los hechos pasaron el 20 de septiembre en una escuela de Belém, en Lisboa (Portugal), aunque la escuela no lo supo hasta este miércoles: el chico explicó todo el historial de abusos y acoso que había sufrido desde el inicio de curso, y que por eso había llevado el arma a la escuela: para protegerse. Pero también explicó que otro crío, de 17 años, le había robado y lo había escondido.

Cinco estudiantes identificados

Después del aviso de los responsables del centro escolar, una patrulla de la Policía de Segurança Pública se presentó en la escuela y registró todos los lugares donde se podría haber escondido el arma, sin que apareciera. El chico de 17 años quedó investigado como sospechoso y también identificaron a cuatro alumnos más, tres de los cuales también son sospechosos de formar parte del grupo que asediaba el chico.

Además de registrar la escuela, la policía también se presentó en casa de la familia de la víctima. La madre explicó que el niño se había llevado, sin permiso, un arma de fuego de dentro de un caja fuerte de su padre, donde había otras armas, que, como la policía pudo comprobar, estaban en situación irregular. Concretamente, encontraron un revólver y un centenar de balas: 40 municiones del calibre 6,35 mm, 42 balas de 22 mm y doce cartuchos de 12 mm.

Ahora la policía sigue investigando los hechos a través de sus equipos de investigación criminal.