Un niño de 12 años y de nacionalidad alemana ha muerto repentinamente durante un crucero por el Mediterráneo en que viajaba con sus padres y sus dos hermanos. La familia ha sido puesta en cuarentena porque ningún médico ha podido averiguar qué es lo que ha provocado la muerte del menor.

El niño se puso muy enfermo el martes a primera hora a bordo del barco MSC Divina, y, después de perder el conocimiento, los médicos intentaron reanimarlo hasta las tres de la madrugada, pero ya no le pudieron salvar la vida.

Después de la muerte del niño, los padres y los dos hermanos los pusieron en cuarentena en un hospital de Cerdeña porque los doctores no encontraron ninguna explicación a esta muerte repentina. Lo único que se ha determinado es que el niño ha muerto por causas naturales. El menor, según explican, se empezó a encontrar mal ya en la primera parada del viaje, el puerto de Civitavecchia, junto a Roma.

La causa todavía no se ha identificado

Los portavoces de la empresa MSC Cruises ha explicado que la causa de la muerte todavía no se ha identificado, pero ha declinado hacer más comentarios por respeto al niño muerto y a la familia. También ha asegurado que trabajan con las autoridades italianas y con la embajada alemana para ayudar la familia en todo el que puedan.

El barco, ya sin la familia afectada, ha continuado su viaje por el Mediterráneo: la nave, con capacidad para 3.500 pasajeros, ha hecho parada en Palermo, Cagliari, Palma, Valencia y Génova, y este domingo ha vuelto a llegar a Civitavecchia.