Una niña de siete años que salía a pedir dulces con un disfraz de abejorro resultó gravemente herida el jueves por la noche después de ser tiroteada en Chicago.

La pequeña recibió un disparo en el cuello y otro en el pecho cuando caminaba por la calle con su familia para pedir dulces durante la noche de Halloween.

La policía cree que la niña fue una víctima involuntaria

 

Un grupo de al menos tres hombres perseguían a otro por la calle cuando uno de ellos abrió fuego y le disparó en la mano izquierda. La víctima, de 31 años, fue trasladada al Hospital Mount Sinai en buen estado. Como consecuencia del enfrentamiento, la menor, que paseaba con su familia, recibió dos balazos.

“Escuchamos cuatro disparos y salimos a ver qué pasaba”, relata una trabajadora de una tienda de teléfonos. “El padre de la niña gritaba que habían disparado a su pequeña”, continúa la mujer.

 El portavoz de la policía de Chicago, Anthony Guglielmi, ha explicado que los vecinos y otros testigos están ayudando a los investigadores "pero que necesitan más". La policía ha hecho uso de una cámara de vigilancia cerca de la escena del crimen para poder obtener un vídeo de lo sucedido, informa Daily Mail.