La niña de 13 años violeta en grupo por la 'Mandada de Palma' la pasada Nochebuena envió hasta 20 veintena de mensajes, pidiendo ayuda desesperadamente, a su psicóloga del centro de acogida. No obstante, la mujer no los descubrió a tiempo.

La niña huyó del centro la noche del 24 de diciembre. Era una cosa que acostumbraba a hacer, y nunca volvía al hogar por voluntad propia. Aquella noche, sin embargo, fue diferente: estuvo a punto de ser violada con una amiga por dos hombres y, horas más tarde, empezó su pesadilla.

Una amiga la coaccionó

Aquella fatídica noche, estaba en el barrio de Son Gotleu con una amiga. Después de vender un collar de oro para comprar droga, dos hombres intentaron abusar de las niñas, pero la propietaria de un bar lo impidió. A continuación, entraron en el local, y allí se emborracharon y tomaron drogas, según informa Última Hora.

En un momento dado, otra amiga apareció en coche con unos chicos. Entre todos, la pusieron en el maletero, diciéndole que iban a una fiesta. Pero nada más lejos de la realidad: cuando todos juntos (la víctima conocía a algunos de los chicos, que son muy conflictivos) entraron en el piso en cuestión, empezó el infierno.

La niña se dio cuenta de que querían violarla, y le pidió a su amiga que se marcharan. Pero la joven se negó: abriría la puerta solo si hacía todo lo que le dijeran.

Del piso en un descampado

El testimonio de la menor de edad continúa, asegurando que uno de los violadores se la llevó a un descampado próximo a la zona y la volvió a agredir sexualmente. Después la volvió a llevar al piso, donde la seguían reteniendo.

En un momento dado, la niña pudo huir, y aprovechó para enviar mensajes de auxilio a su psicóloga de su centro de acogida. "Quiero devolver, porfa. Estoy metida en un lío. Me han intentado prostituir", le escribió la víctima a la adulta. La menor indicó dónde estaba, y esperó que la rescataran.

"Tenía la cara descompuesta" y no quería hablar

El personal del centro acudió inmediatamente a la zona, y encontraron a la víctima "totalmente asustada, con la cara descompuesta y pidiendo que la sacaran de allí", según informa el rotativo balear. La menor no quería hablar con nadie, y estaba profundamente afectada: no podía parar de llorar.

Finalmente, la psicóloga pudo llegar a la niña y consiguió que le explicara todo lo que había pasado. La profesional asegura que la cree, y una forense que examinó en el hospital a la menor ha confirmado que había sido víctima de una agresión sexual.

Versiones contradictorias

Los siete jóvenes implicados han asegurado que es cierto que tuvieron sexo con la menor, pero que fue consentido. Uno de ellos grabó el momento en que la chica hacía sexo oral a uno de los jóvenes y lo ha entregado a la policía para demostrar que no la forzaron. No obstante, según se ha podido saber, antes de que los agentes pudieran tener el dispositivo el menor lo tiró por una ventana abierta.

El teléfono está destrozado, por lo que los investigadores no han podido ver el vídeo todavía.

Uno de los agresores grabó la agresión

Las versiones de los chicos se contradicen, ya que algunos hablan de sexo en grupo y otros afirman que fue por separado, según las informaciones policiales. Sus versiones tampoco coinciden con la de la víctima que mantiene que la obligaron a hacer sexo con ellos o no la dejarían salir de la casa.

La Policía sigue investigando los hechos para aclarar qué pasó y no descartan nuevas detenciones.