Lexi Leo, una niña británica de 10 años, ha pasado un mal trago mientras estaba de vacaciones con su familia. La pequeña disfrutaba de una actividad acuática, que consistía en nadar con delfines, cuando, de repente, ha sido arrastrada bajo el agua por dos de estos animales.

Los hechos pasaron hace un mes en Cancún, donde la familia Leo estaba de vacaciones. Su madre estaba con ella, y vio con horror cómo los animales intentaban hundir a su hija.

Un gran susto

"Pensé que moriría", ha explicado la mujer, de 40 años, al diario The Sun. Según ella, los delfines enloquecieron y empezaron a atacar a la pequeña Lexi, mordiéndola e intentando arrastrarla.

La niña se salvó subiendo a su tabla, y uno de los monitores de la actividad en la que participaba la alejó y la llevó a un lugar seguro.

Enloquecidos por las condiciones del mar

La pequeña llevaba una vestimenta especial para realizar la sumersión con los delfines, y cuando se la sacó se descubrió que tenía varias picaduras, heridas, cortes profundos y contusiones en las piernas y en los pies.

Por su parte, los organizadores de esta actividad han atribuido la mala mar al comportamiento de los delfines, ya que, aseguran "las malas condiciones podrían haber hecho que se enfadaran". Por este motivo, supuestamente, se violentaron.

Asimismo, también han culpado otro delfín macho que "no tendría que haber estado en el recinto", ya que alteró los cetáceos.

El resort no se ha disculpado

La madre de la niña asegura que no ha recibido "ni una tarjeta, flores o un oso de peluche para Lexi," y afirma que la dirección del establecimiento "se ha lavado las manos" del problema.

Además, la mujer se muestra preocupada de que los delfines sigan nadando con los humanos, y que el resort sigue trabajando con la empresa que monta la actividad.