La niña que sufrió violaciones casi a diario por parte de su padre adoptivo durante seis años ha explicado que denunció los hechos porque su padre se llevó a su hermana mediana a una granja y no quería que fuera su "sustituta". Su padre -relata- la obligaba a hacerle felaciones y la violaba hasta el punto que cuando tenía 13 años la dejó embarazada.

El padre la obligaba a hacerle felaciones y la violaba hasta el punto de dejarla embarazada con 13 años

 

Durante el juicio, celebrado este miércoles en la Audiencia de Lleida, ha declarado que se "crió" con estos abusos y que no supo como reaccionar porque hacía pocos días que había llegado a Lleida procedente de Bolivia. "Me quedé bloqueada y tenía miedo de explicarlo", ha dicho.

La chica, que ahora tiene 18 años, ha manifestado que cuando empezaron las agresiones, a los 10 años, no estaba preparada para explicar qué había pasado, que las violaciones se sucedían casi cada día, cuando su madre se marchaba a trabajar, y que cada vez "iban a más". Ha añadido que no fue hasta enero de 2016, cuando ya tenía 16 años, cuando se sintió más fuerte para plantarle cara. Desde entonces, su padre ya no la violó más y se distanciaron.

La madre "quiere creer" a su hija 

La madre de la menor narra que una vez se había encontrado a su hija y a su marido en la cama, pero que el hombre le explicó que la niña se le había puesto encima, que él lo había frenado y que no había vuelto a pasar nunca más.

La madre dice que "quiere creer" que su hija dice la verdad, pero considera que su exmarido es un padre "excelente"

 

La madre también ha dicho que "quiere creer" que su hija dice la verdad y ha añadido que no se explica los hechos porque para ella, su exmarido, ha sido un padre "excelente".

El acusado lo niega todo

El acusado ha declarado que no tocó ni violó nunca a la menor, aunque sí que ha reconocido que la llevó a Tarragona a abortar cuando se quedó embarazada. Dice que cree que su hija lo ha denunciado por "venganza" porque él la abroncaba cuando no iba al instituto y porque no es su padre biológico.

La fiscalía ha rebajado la petición de pena de 15 a 12 años de prisión al considerar que no ha quedado lo bastante acreditado el uso de la violencia. La defensa se ha mostrado conforme y ha pedido que las hijas del acusado puedan ir a visitarlo a la prisión. El acusado, en su último turno de palabra se ha limitado a decir "estoy de acuerdo".