Una niña de 3 años ha sobrevivido a una masacre familiar gracias a su afición a jugar al escondite. El pasado 26 de agosto, su padre, de 35 años, asesinó a su hermana gemela, a su madre y a su abuela en su casa en Pembroke Pines, un suburbio de Miami. Después se suicidó.

Conforme se van revelando los detalles de este macabro asesinato-suicidio, se ha visto que la niña tuvo un instinto de supervivencia impropio de su edad.

De hecho, los informes policiales aseguran que el hombre llamó a la policía para confesar los asesinatos y para adelantar que pensaba suicidarse. Cuando los agentes entraron en casa para intentar detenerlo, se encontraron los cuerpos de su madre, de su abuela y de su hermana, pero no la detectaron a ella, según recoge el diario South Florida Sun Sentinel.

No la encontraron hasta un segundo registro

No fue hasta minutos más tarde, cuando los agentes empezaron a registrar la casa más a fondo, cuando un agente de la policía vio la mantita de la niña bajo la mesa de la cocina y, cuando tiró, descubrió a la niña.

La pequeña la llevaron en un hospital, y, después, la dieron a unos familiares. La familia asegura que la niña era muy aficionada a jugar al escondite, y están seguros de que esta pasión es la que le salvó la vida.

Ahora, la niña está siguiendo terapia para superar el trauma que significa sufrir y presenciar una tragedia como esta, y los familiares están haciendo las gestiones para poder adoptarla formalmente. Según la familia, están intentando que olvide esta experiencia y que recuerde, sólo, los momentos felices que vivió.