El optimismo de los médicos acabó sentenciando a Francesca, una niña de tres años que murió después de que todos los doctores aseguraran que sólo tenía estrechamiento. En realidad, lo que tenía la pequeña era un tumor de cinco centímetros en el intestino.

La niña, de Bromley, cerca de Londres, murió sólo cuatro días después de que los médicos lo enviaran a casa con laxantes y dijeran a sus padres que cuidaran ellos porque no veían motivos para ingresarla.

"Un caso de mala suerte", aseguran los médicos

"Ha sido un caso muy extraño, un caso de mala suerte," los aseguraron los médicos después de la muerte de la pequeña, una respuesta que ha indignado a los padres. La habían llevado al hospital porque no defecaba y tenía mucho dolor de barriga, tanto que no podía estar de pie, pero los médicos dijeron que era estreñimiento. Una semana más tarde, con los síntomas más fuertes, se marcharon con el mismo diagnóstico.

Cuatro días más tarde, la niña se despertó de madrugada sin poder respirar. Sufrió un ataque cardiaco por un coágulo provocado por el mismo tumor, que ya se había esparcido en los pulmones, y murió poco después.

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Francesca murió después de 10 días de visitas médicas / Facebook

Los padres denuncian que los médicos "abandonaron" a su hija por culpa de un optimismo exagerado, y que no le hicieron bastantes pruebas para detectar el tumor. El tipo de enfermedad que tenía es muy extraño, pero la supervivencia suele ser del 80%.

Juicio por una posible negligencia

Ahora, y después de que se los denegara, en un primer momento, abrir una investigación, la familia irá a juicio por la posible negligencia de los profesionales que la atendieron.

Portavoces del hospital donde fue han asegurado que la enfermedad era muy poco frecuente y difícil de identificar, y que los síntomas que presentaba eran perfectamente compatibles con el diagnóstico de estreñimiento.

También han asegurado que se han revisado internamiento todos los pasos y que no se ha detectado ninguna irresponsabilidad ni negligencia que hubiera podido llevar a un diagnóstico diferente.