Una niña rusa de 12 años ha muerto después de ser succionada por la bomba de agua de una piscina en el hotel donde estaba pasando las vacaciones con su familia en Bodrum, en Turquía.

Alisa Adamova acababa de tirarse a la piscina por un tobogán cuando la bomba le succionó un brazo. La chica se quedó casi un cuarto de hora atrapada bajo el agua, mientras su padre y otros huéspedes del hotel intentaban estirarla hacia arriba.

Después de varios minutos, los trabajadores del hotel apagaron la bomba. La succión era tan fuerte, sin embargo, que hicieron falta ocho personas para poder liberar a la niña. De hecho, incluso tuvieron que romper el trozo de tubería donde la mano de la niña había quedado atrapada.

ácima adamova

La Ácima estuvo un cuarto de hora bajo la agua / Facebook

Los servicios de emergencias llegaron en pocos minutos y la trasladaron a un hospital después de haberla reanimado, pero finalmente acabó muriendo once días después.

"Una buena nadadora"

La niña, según los padres, era muy buena nadadora, pero la fuerza con que la bomba chupaba el agua fue más fuerte que ella. La familia, totalmente destrozada, ha denunciado, además, que no había ningún tipo de socorrista en la piscina, que estaba llena de turistas.

Después de la denuncia de la familia, con el apoyo de la diplomacia rusa, la policía turca está investigando el incidente y, hasta ahora, hay tres responsables del hotel a quienes se les ha retirado el pasaporte como medida cautelar.