Tragedia en una feria en Nueva Jersey, en los Estados Unidos. Una niña de 10 años ha muerto después de salir disparada de una atracción instalada en un festival de otoño.

El sábado por la tarde, la niña iba subida en una atracción denominada Xtreme del tipo Super Sizzler, un artefacto que da vueltas a toda velocidad sobre su eje, cuando salió disparada. Un helicóptero médico la trasladó a un hospital próximo, pero acabó muriendo una hora después del accidente.

La policía y la misma feria ha abierto una investigación para aclarar qué pasó y qué provocó el fatal accidente.

Actos suspendidos

La feria, que lleva 41 años organizándose, suspendió los actos festivos previstos para este domingo, el último día del festival. También cerró todas las atracciones a la espera de una inspección de los técnicos estatales. Sin embargo, abrió las puertas para que los amigos y la familia tuvieran "un lugar para homenajear" la joven.

La empresa que instaló las atracciones también decidió cerrarlas todas como muestra de respeto, y ha anunciado que devolverá el dinero de todos los tickets que ya se hubieran vendido. La compañía colabora con la policía para intentar entender qué pasó, y asegura que las atracciones estaban revisadas e inspeccionadas.

La atracción Super Sizzler es una atracción que da vueltas con brazos rotatorios y que tiene 12 coches que, también, giran sobre su eje. Los usuarios van sujetos con una barra de seguridad. Según han asegurado algunos expertos, se trata de un modelo antiguo que ya ha sufrido varios accidentes con anterioridad.