Ekaterina Mezenova, una influencer rusa de 24 años, ha revelado en sus redes la realidad que vive con su hijo. El pequeño tiene un nevus que le cubre gran parte del cuerpo.

La joven, que acumula más de 800 mil seguidores en Instagram, ha dado a conocer a sus seguidores que su hijo sufre una peligrosa enfermedad que lo hace propenso al cáncer.

Una realidad escondida

Muchos influencers repiten hasta el aburrimiento que aquello que muestran a las redes es una ínfima parte de su vida. Las fotos que cuelgan están perfectamente pensadas, cuidadas, editadas y pasadas por miles de filtros hasta que llegan a la perfección. Así que es fácil esconder cualquier detalle de su vida a la cual no están interesando al compartir.

Mezenova ha estado escondiendo la enfermedad de su hijo en el mundo, cubriéndole el cuerpo con ropa de manga larga siempre. Pero ahora ha decidido mostrar esta cara oculta de su vida y ha compartido su historia con los millares de seguidores.

Nevo: una enfermedad extraña y peligrosa

El hijo de Mezenova nació con un nevus que ocupa gran parte de su cuerpo y le hace crecer pelo en sitios como los brazos o la cara. Los nevus son lunares, y los puede tener todo el mundo. Pero en niños, cuando son de más de 10 cm, se pueden convertir en un peligro.

Tal como ha expresado a través de un puesto a Instagram, la vida del hijo de esta bloguera está muy condicionada por su nevus. Y no por un tema estético, sino sanitario: es más propenso a sufrir un cáncer de piel y, además, esta enfermedad podría afectar a su desarrollo infantil, si llega a afectar a las hormonas de su organismo.

No pierde la esperanza

Según Mezenova, las causas que provocan esta enfermedad son desconocidas. Además, la forma en la que ha afectado a su pequeño es muy inusual, ya que, según le han dicho los médicos, rara vez llega a la cara. Pero su pequeño ha tenido mala suerte.

Ahora, la madre tiene sus esperanzas puestas en un tratamiento que se hace en Israel. Tiene una duración de entre 6 y 7 años y se tendría que realizar en, al menos, seis etapas. El procedimiento, sin embargo, tiene un coste de más de 450.000 dólares, así que la bloguera se ha puesto como misión trabajar y recaudar dinero para curar, por fin, a su hijo.