Un bebé que nació con una terrible malformación podrá, después del trabajo incansable de los médicos, hacer vida normal. El niño nació con tres piernas, dos penes y sin ano, y, después de numerosas operaciones, los doctores aseguran que no tendrá ninguna consecuencia para él.

El niño nació en julio del año pasado en Rusia: una revisión médica detectó que los embriones de dos gemelos se habían fusionado y el niño tendría tres piernas y dos sistemas urinarios. A pesar de los avisos de los médicos, la madre decidió no abortar y dio a luz en julio del año pasado.

Cinco operaciones en poco más de un año

Después del parto, los médicos operaron al niño de urgencia para que pudiera defecar. Un mes después, los médicos le extirparon la tercera pierna, que estaba situada entre las dos habituales. En la delicada intervención trabajaron parte de los mejores cirujanos pediátricos de Rusia, encabezados por el doctor Yuri Sokolov.

radiografía niño tres piernas

La tercera pierna estaba menos desarrollada del normal

A principios de este año, una nueva operación eliminó los genitales y el sistema urinario que sobraba, y, más tarde, volvieron a operarlo para construïr-le el ano. Todavía le queda pendiente una nueva intervención para acabar de ajustarle el sistema digestivo, una operación que será definitiva.

Ahora el niño tiene 15 meses y, después de esta retahíla de operaciones, el niño está perfectamente y podrá hacer vida normal, según aseguran fuentes médicas. De hecho, el niño ya camina de manera normal y, fuera de todos estos problemas, está perfectamente sano como cualquier otro niño.