Desnutrido, con lesiones a la cara y los genitales y cerrado en una habitación solo. Así es como la policía de West Virgina encontró a un niño de tan solo 3 años, torturado de forma salvaje por su propia madre.

Los hechos pasaron en mayo, en la ciudad de Fairmont (West Virginia). Brittany Lippincott maltrató y torturó de forma repetida a su hijo hasta que la detuvo la policía. El pasado martes admitió los maltratos en el juicio.

Aviso por drogas

Las autoridades policiales entraron en esta casa de los horrores después de recibir un aviso de que allí se vendían drogas. Pero no se imaginaban que, cerrado con llave en una habitación oscura, se encontrarían al pequeño, desnudo y lleno de moratones.

Pesaba 10 kilos cuando los agentes lo rescataron

El niño dijo a la policía que su madre lo mataba de hambre, obligándolo a sentarse en la mesa y a observar mientras su familia comía. Según su testimonio, los padres le decían que "no era su turno", y lo dejaban hambriento.

Cuando lo encontraron los agentes, se le podía ver la caja torácica de la gravedad de su malnutrición, informa The Mirror.

"Mi madre me ha hecho daño con los alicates"

El pequeño tuvo que narrar a la policía cómo su madre le había mutilado los genitales con unos alicates, entre otras torturas. Las autoridades lo trasladaron al hospital, donde estuvo ingresado durante una semana. Desde entonces, según fuentes policiales, el niño se está curando y mejora favorablemente.

Detenida por maltratos

Lippincott intentó mentir a la policía diciendo que el estado de su hijo se debía a una enfermedad no diagnosticada. "Necesita ayuda, necesita ir al médico", les dijo a la desesperada, según Metro News.

Las autoridades policiales la detuvieron por maltratos y posesión de drogas. En la casa encontraron básculas digitales, bolsas de plástico con polvo blanco y pajitas para esnifar cocaína.