Una chica de 22 años murió al poco tiempo de dar a luz después de que el médico le arrancara sus órganos sexuales internos por error. Alisa Tepikina entraba en coma cuando el doctor que la asistía en el parto intentó sacarle la placenta de su útero, que se había invertido a causa de una extracción inadecuada del cordón umbilical, y le provocó un terrible sangrado interno.

Cesárea prematura

La joven de nacionalidad rusa padecía una afección llamada Placenta Accreta (Adherida), según informa Clarín. Esta disfunción provoca que la placenta se adhiera profundamente a las paredes uterinas y no se desligue después del nacimiento del bebé. Para evitar que pueda condicionar el parto, esta condición puede ser detectada durante el embarazo y solucionada programando una cesárea prematura y la remoción quirúrgica del útero.

En el caso de Tepikina, los profesionales que la trataron no le practicaron las pruebas pertinentes para detectar la afección por lo que el médico tiró del cordón provocándole un gran sangrado interno. “Los órganos femeninos fueron extraídos y luego empujados hacia atrás cuando era demasiado tarde”, cuentan en un comunicado un grupo de expertos médicos.

Negligencia

Mi hija sufría y gritaba de dolor, pero el doctor no le prestó atención y siguió tirando”, asegura el padre de la joven, Dmitry Malyukov. Tepikina sufrió un shock por el dolor de la extracción y cayó en coma. Los profesionales del hospital planearon trasladarla a un centro especializado, pero su delicado estado impidió el trayecto. Finalmente, la chica falleció a causa de un paro cardíaco, informa el mismo medio. El médico de 27 años que extrajo la placenta a la joven se enfrenta ahora a tres años de cárcel por la muerte negligente de la paciente.