Sara Mc Laughlin ha decidido avanzar la Navidad con sus hijos después de enterarse de que le quedan dos semanas de vida. "Vamos a tener la mañana de Navidad con regalos, seguido de la cena de Navidad y luego por la noche también tendremos una noche de hogueras", ha explicado.

La semana pasada, los médicos le dijeron a Sara, de 37 años y madre de tres hijos, que le quedaban tan solo unas semanas de vida a causa del cáncer tan agresivo que padece desde 2016, cuando descubrió que su familia era portadora del gen BRCA1.

"Estoy más asustada por mis hijos que por mí"

 

A pesar de los extensos tratamientos de quimioterapia y radioterapia, a Sara le dijeron en 2017 que su cáncer era terminal después de que la enfermedad se extendiese a su cuello y ganglios linfáticos.

Los médicos no han podido precisar cuánto tiempo de vida le queda, aunque ven poco probable que sobreviva más de dos semanas. "Para ser sincera, estoy más asustada por mis hijos que por mí. Aguantaré cualquier dolor que el cáncer me provoque, pero lo peor ha sido contárselo a los niños", confiesa en Manchester Evening News.

"Todavía estoy haciendo radioterapia solo para tratar de posponerla. Mi hija sigue preguntándome si va a hacer que desaparezca y yo tengo que explicarle que eso no va a suceder", lamenta.

Por todo ello, la familia hizo planes para adelantar el día de Navidad, para que Sara pueda celebrarla con sus hijos una última vez. “Quiero crear cuántos más recuerdos mejor”, concluye.