Un bebé de un año ha muerto este miércoles después de atragantarse con un cubito de hielo de plástico.

Los hechos han pasado en torno a las 19.00 horas, en la localidad de Villarmero, en Burgos. El niño se puso el plástico en la boca y se le quedó atascado en la garganta.

Llevaba el hielo por una golpe

Según fuentes próximas al caso, el niño tenía el hielo de plástico en la boca porque se había dado un golpe y le querían enfriar la zona.

Fue entonces cuando se puso el objeto dentro de la boca y se quedó sin respirar, después de que se le quedara el hielo atravesado en la garganta.

Grandes esfuerzos por salvarlo

Inmediatamente después de darse cuenta de lo que pasaba, los padres intentaron sacarle el hielo de la garganta al niño. A continuación, pidieron ayuda al alcalde de la localidad, Juan Tomás Santiago, quien le hizo un masaje cardíaco a la criatura hasta que llegaron los servicios de emergencia.

Los sanitarios, que acudieron al lugar con una ambulancia de soporte vital básico y una UVI móvil, le pudieron extraer el hielo al bebé y lo trasladaron hasta el Hospital Universitario de Burgos.

Ha acabado muriendo

Aunque en un primer momento respondía favorablemente, finalmente el bebé murió una hora después de ingresar en el hospital porque pasó demasiado tiempo sin poder respirar.