Anders Jüngling, un bebé de casi un año ha muerto asfixiado mientras dormía la siesta, ligado a una sillita de coche, en la guardería donde iba.

Los hechos pasaron en enero, en Dakota del Norte (EE.UU.). El pequeño estaba en la guardería cuando sufrió el accidente, que se podría haber evitado si hubiera dormido en otra postura.

La familia, devastada

Rachel y Ryne Jüngling estuvieron intentando quedarse embarazados durante 7 años. Finalmente lo consiguieron, y nueve meses después tuvieron mellizos: Anders y Linnea.

Un día, Rachel dejó a los bebés en la guardería habitual. La niña estaba despierta, pero Anders dormía. La madre se fue a trabajar y, un par de horas después, recibió una llamada que le cambiaría la vida. Cuando contestó, un policía le dijo que alguna cosa le había pasado a su hijo.

Asfixia posicional

La familia del pequeño explica que este tipo de accidentes se pueden evitar colocando a los bebés en una postura determinada: "Cuando un niño está en un asiento de coche en el suelo, la cabeza puede inclinarse hacia adelante, cortando el flujo de aire hacia sus pulmones". Y es entonces cuando puede ahogarse y morir.

Cuando Rachel dejó a los pequeños, esperaba que la cuidadora los sacara de la sillita del coche como hacía siempre. Pero Anders dormía, así que lo dejaron hasta que despertara.

Murió al cabo de 3 días

El agente de policía le explicó por teléfono a la madre que el niño había estado durmiendo en la sillita de transporte, después de que lo dejara en la guardería. Estaba ligado, y se asfixió por la forma en que estaba colocado.

Cuando las cuidadoras se dieron cuenta de que Anders no estaba bien, rápidamente lo trasladaron al hospital, donde intentaron hacer todo lo que pudieron por él. Le dieron apoyo vital, pero murió tres días después.

Hay que vigilar con la cabeza

"Los bebés y los niños pequeños tienen una cabeza mucho más grande que el resto de su cuerpo. Además, tienen los músculos del cuello débiles y las vías respiratorias vulnerables", indica Carma Hanson, enfermera neonatal y técnico en asientos de automóviles. Por lo tanto, es importante vigilar la posición que cogen, porque si se colocan en un ángulo demasiado vertical, sus vías respiratorias se pueden obstruir.

Ahora la familia del pequeño Anders se ha propuesto una misión: dar a conocer la asfixia posicional y las consecuencias que tiene.