El móvil de Dana ha dado señal 29 días después de que esta joven rumana de 31 años desapareciera sin dejar rastro del pequeño pueblo de Arenas (Málaga). Sergio Ruiz -su novio y el principal sospechoso- ha contactado con la Guardia Civil para que puedan comprobar que el teléfono de la mujer se conectó la tarde de este miércoles a la aplicación de WhatsApp y entró en la conversación que la pareja mantenía a través de la plataforma. El hecho de que los mensajes que le envió el hombre después de que la chica desapareciera aparezcan como leídos, supone que alguien ha accedido al móvil de la joven, que lleva casi un mes en paradero desconocido. Para Sergio, esta actividad en el teléfono es una prueba de que Dana está viva.

En línea

Un familiar de Sergio fue quien le avisó al percatarse de que la joven estaba conectada en línea a la aplicación de WhatsApp. En unas capturas de pantalla, a las que ha podido acceder Espejo Público, se puede ver como la pareja de la chica le recrimina que se fuera dejando a la pequeña Lucía -la hija de ambos de solo siete meses- al constatar que alguien había leído los mensajes que el hombre le había enviado dos días después de la desaparición. Tanto los comentarios del pasado 14 de junio como los que le envió Sergio este miércoles por la tarde figuran en la aplicación como leídos.

Mensajes Dana Malaga Espejo Publico

Pese a que todas las sospechas se ciernen sobre él, Sergio ha defendido desde el primer momento que él no tiene nada que confesar y tiene claro que la desaparición de Dana ha sido voluntaria. "Ella se ha ido porque estaba muy agobiada por las deudas. Se ha quitado de en medio", afirmaba el joven el pasado 4 de julio en una entrevista para El Caso.com. Sin embargo, el hermano de la joven rumana asegura que "está muerta" y apunta a que los mensajes amenazantes de un prestamista que supuestamente Dana reenvió a Sergio mientras estaba huyendo a su país natal se mandaron desde la casa en Arenas en la que vivía la pareja.

Una tercera persona

Esta información sugiere que los mensajes los podría haber enviado el propio Sergio una vez que Dana ya se encontraba desaparecida y que también podría haberse conectado a la aplicación de WhatsApp desde el móvil de la mujer. A pesar de que las sospechas se ciernen sobre la pareja de la chica, fuentes cercanas al caso consultadas por este medio aseguran que el teléfono de Dana no lo estaría utilizando ni Sergio ni ella misma, sino que sería una tercera persona "que nada tiene que ver" con ninguno de los dos. Según este testimonio, el hecho de que los mensajes que le envió el hombre después de que la chica desapareciera aparezcan como leídos no significa que la joven siga con vida.

Entretanto, la búsqueda de la chica continua en los cerca de 27 kilómetros cuadrados que comprenden el término municipal de Arenas y la zona próxima del castillo de Bentomiz. La policía busca algún indicio o rastro que pueda dar pistas sobre el paradero de la mujer desaparecida el pasado 12 de junio.