Los Mossos d'Esquadra buscan desde ayer al mediodía a Antonio Fernández Gómez, un preso que cumplía condena a la prisión de Quatre Camins, en la Roca del Vallès (Barcelona), y que se ha escapado.

El hombre, que ha cumplido 38 años este pasado 17 de abril, estaba en prisión cumpliendo condena por el asesinato en 2012 de un joven negro, Ibrahima Dieye, en el barrio de la Mina. Él, junto con otros familiares suyos y bajo las órdenes de su padre, abatieron a tiros al joven mientras jugaba a fútbol en una pista de este barrio a caballo entre Barcelona y Sant Adrià.

Fernández Gómez fue condenado el año 2015 a 14 años de prisión y era considerado, hasta ayer, un preso de confianza para Instituciones Penitenciarias. En una operación que todavía se está investigando, el preso salió fuera de la prisión en uno de los encargos de trabajo que recibía diariamente y un coche lo recogió y se lo llevó.

Los Mossos d'Esquadra han confirmado que buscan al hombre y que ya han iniciado una operación para detenerlo y devolverlo a prisión, donde todavía le queda condena por cumplir. La policía catalana, con su red de informadores, ya ha desplegado investigadores en el barrio de la Mina, de donde es vecino él y su familia.

Crimen racista

Según se supo durante el juicio de este caso, Antonio Fernández Gómez disparó contra Ibrahima Dieye por orden de su padre, que dijo que había que "matar a los negros" que había delante de su casa. Un tiro disparado por Fernández Gómez, según se probó en el juicio, fue mortal para el joven senegalés de 32 años.