La justicia investiga un agente de los Mossos d'Esquadra que entre los años 2016 y 2018 espió el WhatsApp de su expareja y también entró en bases de datos restringidas de la policía para investigar a su expareja sentimental y a las exparejas de ella.

Según ha podido saber la policía y los investigadores, y siempre presuntamente, el hombre desde que era pareja de la mujer, había dejado abierta la sesión del WhatsApp de ella en un ordenador de sobremesa para espiar las conversaciones que tenía ella -siempre sin su consentimiento.

Durante la relación y después de ella

Lo hizo durante la relación sentimental y también cuando los dos decidieron dejarlo estar. Él siguió espiando a la mujer. Pero no sólo eso. El agente de los Mossos d'Esquadra aprovechó su cuenta de policía para acceder a la base de datos de la Dirección General de la Policía (DGP) y revisar los datos de ella de los cuales disponen los Mossos d'Esquadra.

Según los informes de que ha hecho la Unidad de Auditorías del Área de Seguridad en Tecnologías de la Información de la División de Sistemas de Información Policial, el hombre accedió a la base de datos una veintena de veces y siempre sin objetivos profesionales.

También exparejas de su expareja

El hombre también accedió presuntamente a la información restringida de una expareja de su expareja. En total, y según la misma unidad, lo hizo en nueve ocasiones. El agente de los Mossos también consultó varios vehículos propiedad de su expareja y de parejas de ella.

Piden siete años de prisión

El próximo 5 de noviembre el caso llegará a juicio al Audiencia Provincial de Barcelona. El agente de los Mossos d'Esquadra está acusado de un presunto delito de revelación de secretos y un delito continuado de revelación de secretos.

La Fiscalía pide 7 años de prisión por los dos presuntos delitos y una inhabilitación de once años.

Los Mossos no informan del caso

Fuentes oficiales de los Mossos d'Esquadra no han querido aclarar si el agente investigado -R. D. B., de Terrassa- todavía forma del cuerpo o si se lo apartó de sus funciones policiales.

La División de Asuntos Internos (DAI) del cuerpo no tiene ningún procedimiento abierto contra este agente. Los procesos administrativos, los que hace la DAI, se abren cuando no hay procedimientos judiciales paralelos o cuando estos han acabado.