A media mañana de este lunes una cliente de Tapifer, una conocida tienda de barrio, que hace más de 15 años que está abierta al barrio de la Latina de Madrid, entró por la puerta del establecimiento.

Se encontró el cuerpo lleno de sangre de Fernando López, al propietario de la tienda. Tenía 62 años y era, a pesar de vivir en Móstoles, muy conocido en el barrio madrileño. Hacía mucho tiempo que regentaba esta tienda y era conocido por los otros tenderos de la zona y también por los vecinos.

A pesar de los esfuerzos de los efectivos del SAMU, no se pudo hacer nada para salvarle la vida. Los médicos certificaron la muerte del hombre y la Policía Nacional precintó la zona e inició la investigación de los hechos. Alguien había entrado en la tienda hacía poco rato.

El cadáver del hombre, según fuentes de la investigación, tenía golpes a la cabeza provocados por un objeto contundente. Además de la cabeza destrozada, sin embargo, el hombre también presentaba heridas de arma blanca en la espalda. La autopsia y la policía tendrán que aclarar qué hay detrás de este crimen en Madrid.

El hombre no tenía ningún enemigo conocido. Nada extraño en su vida, según las investigaciones que ha podido hacer hasta el momento la Policía Nacional. Y tampoco cuadra a los investigadores la teoría del robo. Hay alguna cosa detrás de este misterioso crimen del paseo de Extremadura de la Latina.

Fernando López, a un año de jubilarse

El hombre asesinado en Madrid tenía 62 años y ya había explicado a los vecinos que dentro de un año se jubilaba y cerraría la tienda. La gente que lo conocían aseguran que no tenía enemigos y tampoco preocupaciones. Cada día repetía el mismo procedimiento: abría la tienda, limpiaba el exterior e iba a desayunar en un bar de delante.