Martin Pereira y Cherone Coleman llevaban meses en los tribunales disputándose la custodia de su hija Zoey de tres años. El pasado domingo, Martin Pereira recibió un permiso judicial para llevarse a la pequeña a su casa, en Queens (Nueva York). Fue entonces cuando el hombre presuntamente ató a su hija en el asiento trasero del coche y prendió fuego al vehículo. La pequeña Zoey no sobrevivió a las llamas.

Las llamadas antes del asesinato

Esta pareja neoyorquina había roto la relación en marzo, pero las discusiones continuaban. Hacía meses que Coleman luchaba por quedarse la custodia completa de Zoey ante los comportamientos agresivos de su expareja, pero la justicia había denegado su petición.

"Siempre pensé que me haría daño a mí, pero nunca pensé que lastimaría a mi hija", declaró Cherone Coleman The Daily News. Aún así, el fin de semana del asesinato el juez había dado un permiso temporal a Pereira para llevarse a la niña.

Antes de prender fuego al coche con su hija dentro, Martin Pereira llamó varias veces a su expareja, tal como informa el New York Post. Como no contestaba, Pereira acabó llamando a los primos de la mujer, a quien lanzó varias amenazas contra ellos y contra Zoey.

"¿Tengo ahora tu atención, puta? No volverás a ver a tu hija nunca más"

Cuando los familiares avisaron a Cherone Coleman, ella devolvió las llamadas a su ex, temiendo lo peor. "¿Tengo ahora tu atención, puta? No volverás a ver a tu hija nunca más", dijo el hombre, según el Daily News.

Gasolina en el interior y puertas bloqueadas

Alarmada, Coleman llamó a la policía. Pero ya era demasiado tarde. Poco antes de las 21 horas, los bomberos ya habían recibido la alerta de un coche en llamas en medio de la calle, según informa Newsday.

Las autoridades encontraron las puertas bloqueadas y la niña en el interior, atada en un asiento posterior del coche. Según el New York Post, había gasolina en el interior del vehículo y en el maletero había un tanque de propano que todavía provocó llamaradas mayores.

Una vez liberada del asiento, Zoey Pereira fue trasladada inmediatamente a un hospital, donde se certificó su muerte. El padre también fue atendido en el hospital por quemaduras y de momento sigue bajo custodia policial.