Un hombre de la República de Komi, en Rusia, tendrá que pasar 20 años en prisión después de haber sido condenado por dos delitos de asesinato. Pasó no hace ni un año. El 6 de octubre de 2018 estaba con un amigo suyo bebiendo alcohol cuando, sin saber los motivos, lo atacó con un cuchillo. Lo cosió a navajazos y su compañero acabó muriendo por las graves heridas.

Un selfie con el cadáver

Cuando el hombre ya estaba muerto en el suelo se hizo fotografías con el móvil con él. Le robó un par de electrodomésticos de casa y el móvil de la víctima y se marchó dejándolo allí. Ya en la calle, después de andar un buen rato, y también sin motivo aparente, el hombre apuñaló a un peatón que no conocía de nada. La segunda víctima también murió al acto.

El hombre, lejos de marcharse a casa, entró en un restaurante de la ciudad de Vorkuta y siguió bebiendo. Allí enseñó las imágenes de él con el cadáver de su amigo y del peatón, pero nadie le hizo caso. Cuando siguió mostrándose violento los responsables del restaurante llamaron a la policía y lo detuvieron.

La prueba para cerrarlo 20 años

En comisaría fue cuando se descubrió todo. Tal como detalla el medio local Komiinform, los policías encontraron las imágenes en el móvil del detenido y vieron que se había hecho selfies con los dos muertos. Quedó detenido por un doble homicidio. Esta semana, después del juicio, el hombre ha sido condenado por las dos muertes a más de 20 años de prisión.