Al menos nueve personas han muerto y diez han desaparecido este lunes en un ataque contra una familia en un poblado situado entre los estados de Sonora y Chihuahua, al noroeste de México, según informaron los familiares. Los dos coches donde viajaban las familias fueron emboscados por varios grupos armados.

El brutal ataque en una carretera del norte de México ha dejado un saldo definitivo de nueve muertos, seis de ellos niños, siete menores lesionados y una menor presuntamente desaparecida, todos ellos con doble nacionalidad mexicana y estadounidense.

Quemados y tiroteados

Según las informaciones que ha publicado en varios medios locales, una de las mujeres murió quemada por el fuego que los grupos armados, que los confundieron con grupos de narcos, dispararon contra el todoterreno que llevaba la familia. Las balas impactaron contra el depósito de gasolina y se incendió. La mujer fue encontrada muerta con sus cuatro hijos -dos hermanos gemelos de 6 meses y dos niños de 8 y 10 años.

Las otras dos mujeres que se han encontrado muertas en esta masacre intentaron marchar del coche pero los pistoleros las abatieron a tiros. Un grupo de niños se pudieron ocultar y se escaparon de las balas. Al cabo de muchas horas fueron encontrados: eran unos niños de 10, 8, 7 y 5 años y un bebé.

La masacre en Chihuahua ha generado hasta un tuit del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ofreció ayuda al gobierno de México para combatir el crimen organizado. Algunas de las víctimas de este homicidio eran norteamericanas.

La familia LeBarón

La familia LeBarón, de religión mormona, llegaron a Chihuahua (México) en 1925 tras romper con su iglesia por negarse a practicar la poligamia. En este país fundaron la colonia LeBarón y levantaron la Iglesia del Primogénito de la Plenitud de los Tiempos.