Mariona Rendé ha compartido en una entrevista a Rac1 la desgracia de que ha sido víctima. La bodega y restaurante que regenta desde hace más de 25 años en l'Espluga de Francolí, Tarragona, ha sido completamente engullido por el desbordamiento del río Francolí.

"El río se lo ha llevado todo. No ha dejado nada. No hay paredes, no hay tejado, ni tinas, ni botellas, ni botas... nada. Es como si fueras a un vertedero", relata.

"No hay paredes, no hay tejado, ni tinas, ni botellas, ni botas... nada"

 

La propietaria asegura que este año habían tenido una cosecha especialmente buena. "El jueves acabamos de vendimiar, lo teníamos todo dentro y no ha quedado nada. Había sido una cosecha muy buena", continúa.

Finalmente, Mariona ha querido expresar una queja dirigida a la Agencia Catalana del Agua. "La agencia se ha encargado de decir que no tenían presupuesto para cortar ríos, pero nosotros tan solo pedíamos que se limpiara. Lo habíamos dicho por activa y por pasiva que se tenía que limpiar, que el día que pasara algo estábamos al lado, y no se ha hecho nada. Se ha desbordado el río y estaba muy sucio. Eso no ha ayudado", ha concluido.

La crecida del Francolí arrasa viviendas

La Espluga de Francolí ha sido uno de los municipios más afectados por el temporal que ha cruzado Cataluña este martes y miércoles. Las cañas y escombros que el martes por la noche bajaban con fuerza por el río Francolí taponaron uno de los puentes y esto hizo que el nivel del agua subiera unos metros.

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Interior de un local destrozado por la crecida del río Francolí, a l'Espluga de Francolí / ACN

Se llevó un restaurante entero y una vivienda, además de coches que había aparcados en la calle. La calle de la Fuente ha sido uno de los más afectados. La línea del agua se ve en las fachadas, a casi dos metros de altura. Los bajos de las casas se encuentran llenos de barro y escombros y lo que había en el interior está destrozado, incluidos tractores, coches, maquinaria o herramientas.

Los vecinos trabajan desde primera hora de este miércoles para recuperar la normalidad. El aguacero ha hecho que sólo haya quedado operativo el acceso norte al municipio, desde Vimbodí y Poblet. Hay dos puentes cerrados al tráfico, llenos de basura y sin barandillas. El cauce del río también ha quedado destrozada en el tramo urbano.

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La calle de la Font de l'Espluga de Francolí, llena de barro y con los vecinos intentando recuperar la normalidad / ACN