La decisión del Supremo de autorizar la desconexión definitiva del francés Vincent Lambert, en estado vegetativo desde hace diez años, ha cerrado la puerta a cualquier otro recurso por la vía judicial. Pero la madre de Vincent no se rinde y ha pedido ante la ONU “presión diplomática” para salvar la vida de su hijo.

Por un lado, ha participado en una conferencia pública junto a su abogado y Grégor Pupinck, director del Centro Europeo para el Derecho y la Justicia. Por otro, se ha dirigido personalmente a todos los delegados asistentes a la 41ª sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se celebra en estos días.

"Estoy aquí con la esperanza de que al menos su vida pueda ser defendida"

 

En la conferencia, Viviane Lambert ha asegurado que Vincent no se encuentra en estado terminal. “Vincent no es un vegetal. Nunca he visto a un vegetal volver la cabeza cuando lo llamas. Cuando le pido que gire la cabeza, me mira. Cuando le pregunto si es feliz, parpadea”, asegura.

Viviane también ha rememorado el momento en que los médicos comunicaron a Vincent que le sería suprimida la alimentación y la hidratación, aún y advertirles que quería ser ella quien se lo contara. “Encontré a mi hijo muy agitado, cuando le pregunté qué le pasaba se puso a llorar. Para mí, esto es un signo de que Vincent tiene realmente conciencia activa”.

Por todo ello, la madre, desesperada por salvar a su hijo, ha acudido a la ONU. “Estoy aquí para proclamar con tanta energía como pueda que quieren asesinar a Vincent. Sí, ésa es la palabra apropiada. Si he venido aquí hoy, es con la esperanza de que al menos su vida pueda ser defendida. Vincent no habla, pero se expresa”, ha concluido.