Laura tiene tres años y sufre una extraña enfermedad conocida como piel de mariposa. Esta afectación se caracteriza por una hipersensibilidad cutánea, por lo que cualquier tipo de roce le puede provocar heridas. La niña está escolarizada en un colegio público de la localidad de Osuna (Sevilla) y durante el periodo que pasó en la guardería contó con un asistente que la vigilaba para que no se hiciera daño. Sin embargo, según informa el Diario de Sevilla, la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía se ha negado a mantener esta ayuda en la etapa de escolarización de la pequeña.

Supervisión

Con la intención de presionar al Gobierno para que rectifique su posición, Mari Paz Jiménez -la madre de Laura- ha empezado una recogida de firmas en la plataforma digital change.org que ya ha conseguido el apoyo de cerca de 112.000 personas. La idea es que la pequeña pueda contar con un auxiliar que la supervise hasta que sea mayor de edad y sepa controlarse de forma individual para no necesitar asistencia.

"Simplemente por levantarse de la silla muy rápido, aplaudir fuerte o coger el lápiz con demasiado ímpetu, a ella se le desprende la piel”, explica Jiménez, que ha pedido ya en múltiples ocasiones a la Consejería de Educación que le ponga a su hija un asistente, a lo que la Junta se ha negado, desestimando todos los informes médicos presentados por la familia.

Movimientos

"No lo podemos consentir", señala la madre -según recoge el mismo medio- y añade que la ayuda es necesaria porque Laura todavía no es consciente de las consecuencias que pueden deparar sus movimientos, ya que en la guardería tenía asistencia "para ir al baño, para sacar el material de la mochila, para evitar un balonazo en el recreo, para cambiarle una venda o para la hora de la comida, porque por la enfermedad se atraganta muy fácilmente.”