La polémica generada en torno a los cinco jóvenes que abusaron sexualmente de una chica durante los Sanfermines de 2016 ha centrado el foco mediático en este tipo de delito. Hasta una veintena de casos parecidos salieron a la luz durante el año 2018. Las llamadas Manadas ya han protagonizado dos violaciones múltiples en España en lo que llevamos de año en Alicante y Sabadell.

Drogada y en vídeo

El primer caso del 2019 se produjo durante la nochevieja en Callosa d'en Sarrià (Alicante). Un grupo de cuatro jóvenes grabó como drogaban y violaban a una chica de 19 años en el sótano de uno de los implicados. La víctima fue encontrada casi desnuda en la habitación con sus agresores por una dotación de la Guardia Civil, que se desplazó al lugar de los hechos a raíz de las quejas de una vecina y que detuvo los chicos. La joven presentaba signos evidentes de embriaguez y no era capaz de recordar donde estaba ni que había hecho durante las últimas horas.

Según ha revelado la investigación policial, los cuatro acusados ya conocían a la chica y se encontraron con ella de fiesta en Benidorm por Fin de año. Sobre las cinco de la madrugada, los chicos le propusieron continuar la fiesta en casa de un conocido en el mismo municipio y ella aceptó. Un vez en el domicilio del amigo y después de tomar varias copas, el grupo habría empezado a abusar de la joven. Al darse cuenta de los hechos, uno de los residentes de la casa decidió dar la fiesta por acabada y, entonces, los acusados decidieron ir al local que tenía uno de ellos y se llevaron a la víctima, que no podía andar sola debido a su estado, según informó la Guardia Civil.

El Juzgado número 4 de Villajoyosa dio luz verde a la policía el pasado 15 de enero para acceder a los móviles de los cuatro jóvenes, donde los agentes encontraron hasta dos vídeos que recogen los abusos y la violación de la chica. La jueza decidió decretar prisión provisional para los detenidos -cuatro jóvenes españoles de nacionalidad ecuatoriana de 19, 21, 22 y 24 años- por un delito de agresión sexual, dos de abusos y uno contra la intimidad.

Nave abandonada

La segunda Manada de este 2019 tuvo lugar en Sabadell (Vallès Occidental) el pasado 2 de febrero. Una chica de 18 años fue violada por un grupo de jóvenes en una nave abandonada donde vivían en el barrio de Can Feu del municipio. La investigación policial desencadenó en la detención de ocho personas implicadas en el caso, tres de las cuales se encuentran en prisión provisional sin fianza por orden del juez.

Según el testimonio de la joven, una veintena de amigos se reunió sobre las once de la noche del sábado 2 de febrero a la plaza de Gas de Sabadell. Dentro del grupo había dos de los testigos que eran presentes cuando se produjo la violación y que no actuaron para impedirla. Después de ir a varios locales de la zona, un hombre que la víctima había conocido en uno de los bares la asaltó, la besó y le hizo tocamientos por el todo el cuerpo, llegando a masturbar-la.

El agresor la condujo a la nave abandonada, donde había un grupo de personas discutiendo. Un vez allí, hasta tres hombres la agredieron sexualmente mientras ella lloraba "agustiada" por la situación. "Tenía miedo de que le pudiera pasar algo peor de lo que ya estaba sucediendo si se resistía", recoge la interlocutoria del juez. El último de los violadores se llevó a la chica fuera del espacio y después de andar durante un rato, la víctima consiguió huir al ver un coche que salía de un parking. Los ocupantes del vehículo auxiliaron a la joven y la trajeron a una comisaría, donde puso la denuncia.

El juzgado de instrucción número 3 de Sabadell, en funciones de guardia, decretó el viernes 8 de febrero al mediodía prisión provisional sin fianza para tres de los detenidos por la violación múltiple. Los otros seis detenidos quedaron en libertad con cargos, a pesar de que se les retiró el pasaporte, tienen prohibido dejar el país y se tienen que personar semanalmente en el juzgado. Sobre dos de ellos, además, recae una orden anterior de ingreso en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE).