El tribunal de apelación de París ha dado orden esta noche de volver a alimentar a Vincent Lambert, el joven de 42 años que lleva en estado vegetativo desde septiembre de 2008.

El recurso interpuesto por sus padres, que se niegan a dejarle morir, ha impedido que siguiese en marcha el proceso de desconexión iniciado este pasado lunes por los médicos del hospital de Reims.

"Por una vez, me siento orgullosa de la justicia"

 

“Estaban tratando de acabar con Vincent. Esto es una gran victoria. Le van a realimentar. Por una vez, me siento orgullosa de la justicia”, ha manifestado su madre. En cambio, la mujer del enfermo y su sobrino son partidarios de dejarle morir, por lo que no se han mostrado contentos con la decisión del tribunal. “Es realmente puro sadismo por parte del sistema médico-judicial”, ha dicho el sobrino.

Lambert dejó de recibir hidratación y nutrición e iba a ser sedado hasta su muerte siguiendo el protocolo que permite suspender legalmente el tratamiento cuando este no tiene más efecto que mantener la vida de manera artificial. Su caso ha reavivado en Francia el debate sobre el derecho a morir dignamente.