La joven testigo de Jehová que no acepta ninguna transfusión de sangre se encuentra en una situación de gravedad extrema. Así lo han indicado los especialistas del Hospital San Jorge de Huesca, según los cuales la calidad de la sangre de la chica está claramente por debajo de lo que es necesario para vivir.

La paciente, que tiene 20 años y lleva 17 días ingresada en el hospital, dejó escrito un testamento vital fijando su posición de rechazo absoluto a las transfusiones de sangre, que los testigos de Jehová rechazan por motivos religiosos. Eso obligó a los médicos a provocarle un coma inducido a raíz de una peritonitis aguda durante una intervención quirúrgica. Un coma que mantiene sus constantes vitales en funcionamiento pero que en ningún caso podrá revertir el proceso imparable de empobrecimiento de la sangre de la joven.

La cuestión es que el testamento vital era muy claro al respecto y así lo entendió un juez que ha rehusado las pretensiones contrarias de la familia que, obviamente quieren salvar su vida. El Auto dictado por el Juzgado de guardia oscense sostiene que negarse a la transfusión no es delito, aunque su vida cuelgue de un hilo. Además, añade que era una persona mayor de edad y plenamente capaz cuando, hace unos meses, redactó el testamento.