Álex, con 25 años, trabajaba como entrenador personal para un gimnasio cuando decidió explorar el mundo de la prostitución masculina. El joven español, que ahora tiene 29 años y vive en Sydney, ha revelado qué le piden las mujeres a puerta cerrada.

El joven, que cobra 500 dólares cada hora y gana hasta 15.000 dólares a la semana, atiende los caprichos sexuales de madres solteras, mujeres de negocios y de niñas de 18 años que quieren perder su virginidad. Sus servicios van desde la cita romántica hasta juegos de rol a lo 'Cincuenta Sombras de Grey'.

El joven cobra 500 dólares cada hora y gana hasta 15.000 dólares a la semana

 

“Me han pagado un par de veces por una experiencia de una semana completa, lo que cuesta 15.000 dólares, sin gastos incluidos '', dijo Alex a Daily Mail Australia. “Una vez, recibí una propina de 1.000 dólares de un marido que quería que tuviera relaciones sexuales con su esposa. Ambos parecían muy satisfechos con mi desempeño y la experiencia”, añade.

El joven asegura ganarse muy bien la vida. “Veo a un par de clientes a la semana, generalmente durante algunas horas cada vez”. Además, manifiesta que a sus clientes habituales les encanta consentirlo. “Me compran billetes en primera clase si viajo con ellas, por ejemplo”, destaca.

Después muchas clientas, Alex afirma saber lo que las mujeres realmente quieren y recalca que la mejor parte de su trabajo es el sexo, que disfruta sin límites. “Me encanta el sexo, es un placer ver a alguien tener un orgasmo que tú le has provocado. Es como una droga. El dinero y el estilo de vida también son muy adictivos ".

Los servicios más solicitados

El joven está dispuesto a explorar contínuamente. “Voy lo lejos que quiera la otra persona y la confianza que tengamos”. Entre las solicitudes más comunes que recibe se encuentra la experiencia 'Cincuenta sombras de Grey'.

“El amor es un juego divertido. Establecemos nuestras propias reglas de lo que es el amor y me gusta pensar que amo a todos con los que me acuesto". Finalmente, el joven explica que habla sobre su trabajo para romper el estigma existente. “El sexo es algo en lo que todos pensamos, todos fantaseamos al respecto, pero realmente no compartimos una conversación. Hay que romper el estigma ", concluye.