Una mujer se ha inoculado, de manera accidental, un virus modificado genéticamente con la viruela. A consecuencia de la infección la mujer ha sufrido varios síntomas: fiebre, inflación del ganglio linfático y la grave infección del dedo donde se pinchó.

La mujer sufrió una infección muy fuerte en el dedo donde se pinchó

Los médicos la sometieron a un intenso tratamiento para mejorar su estado de salud: le suministraron los anticuerpos del virus, y antibióticos para combatir la propagación de la infección. Aunque consiguieron bajar la fiebre, el estado del dedo empeoró a medida que pasaba el tiempo. No consiguió empezar a mejorar hasta pasados tres meses.

Los hechos pasaron en diciembre de 2018 en un laboratorio de la Universidad de California, en San Diego (Estados Unidos). La mujer es una trabajadora que precisamente tres meses antes de los hechos, cuando empezó a trabajar, no se quiso vacunar.