El incendio de la Ribera d'Ebre (Tarragona) sigue fuera de control y también afecta el sur de la provincia de Lleida. En total, el fuego ya ha afectado un perímetro de 6.500 hectáreas aunque la superficie real quemada dentro de este perímetro es de 5.700. Este viernes la ola de calor llega a su punto álgido. Esto implica que la humedad ambiental sea mucho más baja durante el día y puede dificultar claramente las tareas de extinción y delimitación de las llamas.

A pesar del optimismo que reinaba esta mañana en el centro de mando de los Bombers de Vinebre, el inspector jefe del cuerpo de la Generalitat, David Ramos, ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana y la máxima prudencia porque asegura que no tienen recursos para atender un segundo incendio de estas características.

"Esperamos máximas de 44 grados, lo que puede producir revifadas al mediodía"

 

Justo con la salida del sol, y cuando los medios aéreos se han podido elevar, se ha podido confirmar que la estrategia de los técnicos para intentar contener el flanco derecho ha funcionado y ya se ha podido perimetrar las llamas. "La noche ha ido bien", ha asegurado el jefe de los Bombers, pero el calor que hará hoy es lo que preocupa ahora a los técnicos. "Esperamos temperaturas máximas de hasta 44 grados. Esto nos hace pensar que hacia el mediodía se puedan producir revifadas", señala Borrell.

"El perímetro del incendio no ha crecido durante la noche. La idea es conseguir que esto tampoco ocurra durante el día, pero será complicado sobre todo en el flanco derecho ", continúa Borrell. Así, el objetivo de contener el flanco derecho norte, el que avanzaba hacia Lleida, se ha podido cumplir y evitar que se descontrole colocando medios terrestres sobre el terreno. Era la zona que más preocupaba.

Hoy no se podrá estabilizar

Sin embargo, y tal como ha explicado el conseller de Interior, Miquel Buch, no se espera que hoy se pueda ni estabilizar ni controlar. Las horas que ahora vienen, cuando la temperatura se disparará y se prevé que sea el día con más calor del año, serán claves para intentar poner el pie en el cuello a las llamas, que queman sin control desde el miércoles al mediodía.

"No se espera que hoy se pueda estabilizar o controlar"

 

El inspector Ramos de los Bombers ha coincidido con el conseller para pedir prudencia delante de este viernes, el punto álgido de la ola de calor que podría hacer revertir los avances que se han ganado esta noche. A pesar de que el incendio no está estabilizado, a estas alturas, ya no hay frentes activos potentes y se ha conseguido ampliar la presencia de efectivos a lo largo del perímetro.

Así, los trabajos de extinción del incendio, a pesar de las represas, la simultaneidad de incendios de ayer y la meteorología extrema, han aguantado durante la noche y a lo largo de hoy se intentará consolidar el trabajo alcanzado.

Más de 400 efectivos trabajando sobre el terreno

Con la remisión temporal del viento y la bajada de las temperaturas, 400 efectivos han aprovechado la noche para seguir atacando las llamas con la intención de hacerlo remitir el máximo posible. Esta mañana se sumarán los medios aéreos. Con respecto a las hectáreas afectadas, se espera que Agentes Rurales puedan sobrevolar la zona del incendio para tener un dato exacto pero ya se han superado las 6.500.

Cinco carreteras cortadas

Hoy por hoy, según el Servicio Catalán de Tráfico, los Mossos mantienen el corte de las cinco carreteras de la zona: la C-12 (entre Maials y Flix), la T-703 (a la Palma d'Ebre), la C-233 (entre Bovera y Flix), la T-714 (Torre del Español) y la T-2237 (entre Vinebre y la Palma d'Ebre).