El espectacular incendio de la Ribera d'Ebre (Tarragona), que arde desde el miércoles, ha dejado decenas de imágenes que quedarán en la memoria de los habitantes de la zona y, también, del resto de Catalunya, en el que es uno de los peores incendios de las últimas décadas en el país.

Una de las imágenes más impactantes fue la de la granja calcinada el mismo miércoles en la Torre de l'Espanyol, donde murieron 200 ovejas, cuatro caballos y un burro. El propietario confesaba que, más que la pérdida económica, la pérdida emocional era mucho más importante.

Muchos vecinos tuvieron que huir a toda velocidad de casa ante la proximidad de las llamas. Un fuego que avanzó a gran velocidad desde que se encendió y que, en pocas horas, quemó centenares de hectáreas.

Los vecinos, de hecho, explicaban que pasaron pocos minutos desde que empezaron a ver humo hasta que las llamas llegaron a la puerta de su casa. Muchos todavía no saben si van a poder volver.

El pánico que vivieron se puede apreciar en estas imágenes grabadas desde una de las viviendas desalojadas:

Los bomberos han hecho un gran despliegue en el suroeste de Catalunya para combatir el fuego, hecho que ha provocado que el gobierno asegurara que no habría lo bastante efectivos para combatir otros fuegos que se encendieran simultáneamente.

De hecho, tanto jueves como viernes se han declarado fuegos forestales que han obligado a desviar efectivos, pero que afortunadamente han tenido poca importancia.

Los bomberos y el resto de cuerpos, como la UME, han trabajado contra reloj y durante las 24 horas del día. La primera noche fue, probablemente, la más dura: con el incendio totalmente desbocado y haciendo pequeñas cremas para intentar contener el incendio.

Al fin y al cabo, uno de los cortafuegos más importantes ha sido la carretera C-12, el Eje del Ebro, en el tramo entre Maials y Flix. Esta carretera es la primera que ayudó a parar el flanco izquierdo del fuego, y donde los Bomberos se han quedado para evitar que las llamas atravesaran la vía.

La imagen más destacada, sin embargo, es la de la destrucción que ha dejado el fuego en bosques y campos: más de 6.500 hectáreas. Es el paisaje que quedará una vez las llamas sean historia. Un paisaje que se puede adivinar en estas imágenes aéreas de la ACN, desde un helicóptero de los Agentes Rurales:

incendio tarragona efe (3)

Contraste entre un campo labrado y un bosque calcinado en Flix / Efe