Un hombre de Uruguay ha estafado durante cinco años a once personas que trabajan en el campus de Gijón de la Universidad de Oviedo. Los afectados, la mayoría profesores y catedráticos, denuncian la pérdida de 263.000 euros en total.

El estafador prometía y concedía intereses del 20% del capital invertido. La víctima se llevaba 200 euros el año por cada 1.000 euros invertidos. En un primer momento, los afectados recibieron con entusiasmo el negocio y en ningún momento dudaron en recomendar su gestor particular a sus compañeros y familiares.

Cuando algunos de los afectados se encontraban por la calle o por casualidad conseguían hablar con el estafador por teléfono, el hombre se disculpaba por los retrasos de los beneficios y ponía como excusas enfermedades de familiares. Incluso llegó a decir que él mismo sufría cáncer.

La Policía Nacional detuvo el miércoles pasado a un hombre uruguayo como presunto autor de la estafa de 263.000 euros. Algunas de las víctimas denunciaron que habían invertido hasta 70.000 euros y la policía cree que pueden haber más afectados.

Algunas de las víctimas denunciaron que habían invertido hasta 70.000 euros

El Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica de la Brigada de la Policía Judicial se hizo cargo de la investigación. "Se le intervino la tarjeta de crédito con la cual retiraba las cantidades de dinero que recibía de las transferencias de sus víctimas, así como otros efectos y dispositivos relacionados con la estafa", informa la Policía Nacional.

Además al detenido se le imputa un delito de falsificación de documentos, ya que utilizaba en la confección de las supuestas pólizas de inversión el nombre, el logotipo y los sellos de una entidad financiera internacional sin tener ninguna relación con la multinacional. El hombre fue puesto a disposición judicial y se negó a declarar. El titular del juzgado de guardia decretó su puesta en libertad con cargos a la espera de que avance la instrucción.