Un hombre ha muerto este jueves al tirarse de un noveno piso durante un registro judicial tras ser denunciado por su empleada del hogar. La mujer estaba retenida en su casa y la obligaba a servir y a limpiar en tanga.

Trabajaba en la construcción y hacía vida normal, según cuentan sus vecinos

 

El Juzgado de Instrucción de Vigo ordenó el registro domiciliario después de que la mujer escapara de su captor en un descuido y lo denunciara a la Policía Nacional. Durante la inspección policial del piso, el detenido, de 35 años, se abalanzó sobre una ventana y se precipitó al vacío desde un noveno piso, impactando contra una terraza de un edificio vecino, a la altura de un primero, informa La Voz de Galicia.

Fue trasladado de urgencia en estado muy grave, aunque consciente hasta el hospital, donde finalmente falleció. La denunciante es una joven sin papeles, extranjera y sin permiso de residencia, que, según relató, acudió engañada a un anuncio de trabajo de empleada del hogar en España y cayó en una red que recluta prostitutas y esclavas sexuales.

El matrimonio hacía vida normal

La víctima fue destinada a prestar servicio como interna con un matrimonio en Vigo. La esposa, de origen sudamericano, se ofrecía como asistenta a los vecinos y él, español, trabajaba en la construcción, según cuentan sus vecinos. Tienen una niña de cinco años.

Los vecinos no entienden cómo podían tener contratada a una empleada del hogar si era una familia humilde y sin trabajo estable. Vivían en un piso de alquiler desde hace varios años, explica el citado medio.