Un hombre de 40 años ha sido detenido por resistencia a la autoridad después de irrumpir en un bar de Gijón gritando e intentar desnudarse para que le sirvieran una cerveza. Los hechos tuvieron lugar el pasado viernes, cuando el arrestado empezó a insultar a los clientes del local y a bajarse los pantalones con la intención de conseguir una consumición. La policía tuvo que intervenir para poder reducir al individuo, que se negó a identificarse y a obedecer sus indicaciones.

Gritos e insultos

El altercado se produjo el pasado viernes hacia las 21:30 horas en un bar del barrio de la Calzada, cuando un vecino de Pontevedra de 40 años entraba en el establecimiento. Según el testimonio de algunos testigos, el hombre se mostró muy agresivo solicitando consumiciones a gritos e insultando a los clientes sin atender a razones. Agentes policiales que acudieron a la zona encontraron al hombre en el interior del local vociferando y bajándose los pantalones diciendo que se tenía que desnudar para que le sirvieran una cerveza.

Los policías trataron de aplacar sus ánimos porque, según indica la Policía Nacional en un comunicado, presentaba “un grado elevado de excitación” y se mostró “beligerante”. El hombre insultó “gravemente” a los agentes y se negó a identificarse y a obedecer sus indicaciones. Ante su reiterada conducta “desafiante y violenta”, tanto física como verbal, fue detenido por resistencia a agente de la autoridad, añade la nota. La Policía asegura que el detenido, de 40 años, en todo momento se mostró poco colaborativo y mostró “un amplio repertorio de improperios y amenazas”.