"Iba siguiendo mis perros y de repente vi que tenía la chaqueta llena de avispas. Maté unas cuantas, pero enseguida ya me sentí mareado". Este es el testigo de Manuel, un hombre de 69 años de Oroso, cerca de Santiago de Compostela, que hace unos días sufrió un ataque de avispas asiáticas – o velutinas – después de pisar un nido.

El hombre es cazador y salió a dar una vuelta con sus tres perros – Toni, Lila y Chispa – antes de que empezara la temporada de la caza del conejo. Cuando salió un momento de la pista por la que andaba, las avispas empezaron a atacarlo: acababa de pisar un nido que había oculto entre las plantas.

A pesar de llegar a matar unas cuantas y quitarse la chaqueta, donde había decenas de insectos, no pudo evitar las picaduras, y empezó a sentirse mareado hasta el punto de perder el conocimiento: se quedó extendido cerca del camino.

manuel avispas velutinas TVG

Manuel, con uno de los insectos que le picaron / TVG

Los perros intentaron salvarlo

Los perros, según ha explicado a Televisión de Galicia, ayudaron a salvarle la vida. "Se quedaron a mi lado, lamiéndome las manos, pasándome el morro para intentar despertarme... si me hubiera muerto, se hubieran quedado aquí protegiéndome", asegura Manuel.

Pocos minutos después del ataque, a un compañero se lo encontró extendido en el suelo, convulsionando y sin fuerza para levantarse. Fue a avisar a Elisa, la mujer de la víctima, para que avisara a los servicios de emergencias.

Un helicóptero se trasladó a casa del hombre, donde los médicos lo atendieron y lo medicaron. "Cuando se lo llevaron me quedé más tranquila, pero pensaba que se moría", ha asegurado la mujer.

El helicóptero trasladó al Manuel en el hospital de Santiago, donde quedó ingresado durante una noche. Según ha explicado, las avispas asiáticas ya lo habían atacado la pasada primavera, pero con una inyección había tenido bastante. Ahora, sin embargo, ha pasado la que, dice, ha sido la primera noche ingresado de su vida, después de lo que también ha sido el primer viaje en helicóptero, aunque a duras penas se enteró porque estaba "grogui".