Un hombre ha demandado a una clínica por utilizar su esperma para engendrar al menos a 17 niños. El doctor Bryce Cleary donó en 1989 -durante su primer año como estudiante de medicina- una muestra de su semen al centro de fertilidad de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU) en la que estudiaba. Según ha explicado este médico de 50 años en una rueda de prensa, la condición para hacerse donante fue que no utilizaran su esperma más de cinco veces y que “ninguna de las mujeres viviría cerca de Oregón”. Sin embargo, Cleary ha descubierto que al menos dos de sus hijos bilógicos han asistido a los mismos colegios que sus hijos nacidos dentro del matrimonio.

Rastro

Todo empezó cuando dos hijas biológicas del doctor se conocieron a través de internet. Tras comprobar que sus muestras de ADN coincidían, contactaron con la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón y fueron cercando el rastro hasta determinar que Cleary era su padre, informa Televisa. El médico donó su esperma a la clínica de fertilidad del centro académico en 1989 con la condición que no se utilizara para concebir a "más de cinco niños" y que ninguna de las mujeres viviría cerca de Oregón, donde residía el hombre.

Con las sospechas de que la clínica hubiera incumplido alguno de los acuerdos, Cleary decidió enviar su ADN a la empresa Ancestry, especializada en genealogía. La sorpresa fue que su muestra de esperma había sido utilizada al menos para engendrar a 17 niños, la mayoría de los cuales nacieron en Oregón. Además, dos de sus descendientes han asistido a los mismos colegios que sus hijos nacidos dentro del matrimonio. Tras la confirmación, el médico ha demandado a la clínica de fertilidad por incumplir el contrato y le reclama 5,25 millones de dólares en calidad de indemnización.