Un hombre de Dublín consiguió hacer reir a sus familiares y amigos una vez muerto, tanto como lo hicieron durante su vida.

Shay Bradley planeó una broma antes de fallecer. Los familiares se encontraban reunidos alrededor de la tumba abierta de Shay cuando empezaron a oír una música de gaita. Acto seguido, la melodía se detuvo y se pudo escuchar al hombre decir: “¡Hola, dejadme salir!”.

"Hola, dejádme salir", ha exclamado el hombre en un mensaje grabado

 

Amigos y familiares se miran los unos a los otros incrédulos mientras Shay prosigue con su mensaje pregrabado: “Aquí está oscuro”, momento en que los presentes empiezan a reír.

Shay continúa: “Puedo escucharos, ¿ese es el sacerdote? Estoy en la caja, ¿me podéis oír?”. Su hija, Andrea, ha publicado el vídeo en Facebook y un bonito mensaje. “Mi padre siempre tan bromista. Nos reímos mucho justo cuando lo necesitábamos. Te amaré para siempre”.

El hombre deja tras de sí a su esposa Anne y a sus hijos Jonathan, Susanne, James y Andrea, informa Dublin Live.