Lo que para muchos tenían que ser unas vacaciones de desconexión y relax en Tailandia, ha empezado de la peor manera posible. Un avión cargado de pasajeros procedente de Rusia despegó desde Moscú y tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia ante el pánico que originó un hombre de 30 años que pretendía abrir una de las puertas.

Retienen al hombre con cinta adhesiva

Entre pasajeros y azafatas pudieron retener al hombre que iba totalmente bebido y lo envolvieron con la cinta adhesiva que se utiliza para forrar las maletas antes de embarcar. El piloto decidió hacer una parada de emergencia en Uzbekistán y entregar el hombre a las autoridades que lo han detenido.

Con un retraso de cuatro horas, el avión volvió a despegar y finalmente llegó a su destino. El diario Daily Mail recoge en un vídeo los momentos de tensión vividos.