El hombre que estuvo durando horas atrincherado en un piso de la calle de Roselló de Barcelona, con su pareja, no tenía intención de hacerle daño, pero iba armado. Y no sólo la pistola era el arma que el hombre tenía en el piso. Los Mossos, según ha podido saber ElCaso.com, han encontrado un arsenal en el interior de la casa del cuarto piso del número 217 de esta céntrica calle del Eixample.

Se quería matar

Él se quería matar y decía que lo haría con la pistola que tuvo durante mucho rato apuntándose a la cabeza.

Es la escabrosa imagen que vieron los agentes del GEI de los Mossos cuándo agujerearon la puerta y observaron el interior del piso. El hombre, de unos cuarenta años, se apuntaba a él mismo y aseguraba que se quería suicidar. Lo iba repitiendo mientras también explicaba otras historias, como que había denunciado que un grupo de personas le quería hacer daño o que se había escapado de un centro médico el año 2017.

Los Mossos sabían que el arma podía ser simulada

En torno a las cuatro de la tarde los Mossos ya sospecharon que el arma que tenía el hombre era simulada, tal como se pudo confirmar el domingo a primera hora cuando asaltaron el piso. Era una pistola detonadora, que hace ruido pero no dispara proyectiles.

Las negociaciones con el hombre que estaba en el interior del piso, que hacía muchos meses que no salía y que sufre un cuadro esquizofrénico, se alargaron durante toda la tarde y noche. No fue hasta las siete de la mañana que los Mossos dieron las negociaciones por rotas y se empezó a preparar el asalto.

Agentes del GEI de los Mossos tiraron la puerta al suelo y a las 7.59 informaron por emisora de que el hombre había sido reducido, que la mujer estaba bien y que ningún agente había resultado herido. Los agentes dispararon contra el hombre una descarga eléctrica de la pistola Taser. Fue entonces cuando también se confirmó que el arma era una detonadora. Fue trasladado por el SEM al Hospital Clínico.

Una navaja, una catana, una motosierra y una Taser

El hombre, sin embargo, en el interior de su casa tenía un verdadero arsenal de armas. Según ha podido saber ElCaso.com, el hombre en casa tenía una navaja estilo mariposa, una catana, una motosierra y una pistola eléctrica estilo Taser.

Fue en la inspección del edificio en torno al mediodía que se encontraron estas armas que el hombre tenía escondidas por el piso. La motosierra estaba escondida bajo la basura que había acumulada en el pasillo, la catana estaba en una habitación y la Taser la encontraron en el lado del ordenador que el hombre utilizaba, también en una habitación del piso. En la cocina de la vivienda los Mossos también encontraron dos bombonas de butano, es por eso que en torno a las dos de la madrugada pidieron cortar el gas de la finca.