La noticia corrió como la pólvora por las calles de Sevilla. Un hombre armado con una pistola y sin mascarilla deambulaba por la noche sevillana amenazando a todo aquel que se cruzaba con él. Finalmente, la Policía Local de la ciudad andaluza dio con él y lo pudo detener.

El arma era una pistola de aire comprimido y el hombre padece una enfermedad mental. Tras su arresto, quedó ingresado en el área de Psiquiatría del Hospital Virgen del Rocío.

La pistola, de aire comprimido, parecía real

Los hechos sucedieron el pasado sábado y se han conocido hoy después que la Policía Local de Sevilla haya publicado las imágenes de la detención. Los agentes desarmaron y detuvieron al sospechoso en unos segundos. La pistola resultó ser de aire comprimido, pero a simple vista tenía una apariencia real y era imposible discernir si era buena y si el hombre pretendía disparar con ella a los policías.

El vídeo es impactante: imágenes conmovedoras

En las imágenes se puede apreciar como, tras la detención, los agentes de policía se dedican a calmar al sospechoso y le preguntan por qué se había echado mano a la pistola. Además, le insisten en si lleva alguna otra arma, a lo que el detenido responde que no. Luego le instan a que se ponga la mascarilla.

Policía Local Sevilla / EFE

La Policía Local de Sevilla actuó con celeridad y evitó males mayores / EFE

Uno de los funcionarios le reprocha que sacara la pistola ("Ricardo, ese movimiento con la pistola no ha estado bien", le llega a decir, en tono conciliador) y le recuerda que es un policía que lo ha ayudado en numerosas ocasiones. "Estamos para ayudarte", le explican.