La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) es contundente: el 'gusano amarillo' es apto para el consumo humano y, por lo tanto, se aprobará su comercialización en un futuro. De esta manera, la presencia de insectos en la dieta europea podría estar cada vez más cerca.

Son muchas las incertezas que derivan de este hallazgo. ¿Las grandes multinacionales del fast food se lanzarán a la conquista del gusano amarillo? Probablemente sí. ¿Acabaremos comiendo hamburguesas de insectos? Probablemente, también.

Una gusano rico en proteínas, grasas y fibra

Un dictamen publicado este miércoles por el EFSA sobre la larva 'Tenebrio molitor', una especie de gusano amarillo procedente de larvas de escarabajo, concluye que se trata de una especie segura como alimento humano. Por ello, la próxima fase será lanzar la investigación sobre sus cualidades alergénicas. Y la tercera fase será zamparselo, claro.

Gusano amarillo / Bioguía.doers

Se aprueba el consumo del gusano amarillo en Europa / Bioguía.doers

Se trata de una especie rica en proteínas, grasas y fibra que, según el análisis de los expertos, comérselo seco no genera ningún tipo de preocupación de seguridad. Eso sí, queda especificar si podría provocar reacciones alérgicas: "Los insectos son organismos complejos, por lo cual caracterizar la composición de los alimentos derivados de estos representa un desafío. Es fundamental comprender su microbiología, teniendo en cuenta también que se consume todo el insecto", explica el coordinador del dictamen, el químico y científico Ermolais Ververis.

Gusanos y trabajo para todo el mundo y fuera tabúes

Quizás genera crispación, pero lo cierto es que ya hace muchos años que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura defiende que los insectos son una fuente importante y accesible de alimentos nutritivos ricos en proteínas. De hecho, ya forman parte de la dieta tradicional de al menos 2.000 millones de personas y su recolección y cría podría generar puestos de trabajo e ingresos importantes.

De todos modos, cualquier conclusión podría ser precipitada. El avance de los insectos por invadir nuestra dieta parece imparable. La acogida europea, no tanto. No obsviando esto, podéis vestiros de gourmets o atravesar tabúes indiferentes, eso es cosa vuestra. Pero no os preocupáis porque, en este caso, no somos lo que comemos, y siempre os podéis atrever a probar carnes selectas e innovadoras. Y es que... ¿por qué no tiene que ser una delicatesen saborear un gusano o un escarabajo?