Ebykere, su marido y un hijo de menos de dos años vivieron un episodio que a buen seguro no olvidarán nunca. Fue el nacimiento de un nuevo miembro de su familia, Sofía, que lo hizo mientras todo el sureste de España vivía los estragos de la gota fría.

Cuando esta mujer, vecina de Puente Tocinos, se empezó a poner de parto no encontraron ni taxis ni transporte público para ir hasta el hospital y empezaron a andar. La ambulancia que pidieron nunca no llegó y andar era la única solución. Madre, padre y el hijo de dos años pudieron llegar al hospital Reina Sofía de Murcia la madrugada de este viernes.

A pesar de este hospital no dispone de paritorios, tuvieron que improvisar para ayudar a nacer a la pequeña. La niña, de unos tres kilos y que lleva el nombre del hospital que lo ha visto nacer, se encuentra en muy buen estado de salud.

Es una de las pocas noticias positivas que ha dejado este fatal episodio de gota fría que ha castigado Valencia y Murcia dejando miles de desalojados y cinco personas muertas.

Una odisea para llegar al hospital

«Cuando veíamos que se acercaba un coche nos apartábamos para no mojarnos e íbamos con cuidado con el agua, muchas calles estaban inundadas, pero la niña quería nacer», recuerda el padre a La Opinión de Murcia, que asegura que su hijo pequeño «no tuvo miedo, ya que iba con nosotros y sabía que todo saldría bien».

El último tramo del viaje Ebykere y Lamino, que nacieron en Ghana pero hace tres años que viven en este pueblo de Murcia, tuvieron la suerte de encontrar a un camionero que los cargó y los trajo hasta el hospital.

En buen estado de salud

A primera hora de la mañana la madre y la niña fueron trasladadas por el 061 al hospital de referencia en nacimientos. Las dos se encuentran bien y la aventura con final feliz servirá a la familia para recordar la llegada de la pequeña toda la vida.