La riada del Francolí provocada por las lluvias que ha dejado la gota fría se ha dejado notar de manera notable en L'Espluga de Francolí, en Tarragona. La fuerza del agua ha afectado, sobre todo, en el puente de entrada en la población, que ha hecho de presa y ha hecho que el agua se acumulara hasta destrozarlo todo.

Igual que en Vilaverd, en L'Espluga también hay dos personas desaparecidas: el agua se ha llevado su coche, que ha aparecido varios kilómetros más allá. También se busca un camionero belga: su vehículo ha aparecido al río y, por ahora, a él tampoco se lo ha encontrado.

El edificio más afectado ha sido la bodega Rendé Masdéu, situado en la orilla derecha del río antes de llegar el puente. Allí tenían la bodega y un restaurante. Ahora ya sólo quedan escombros y la imagen, este miércoles por la tarde, era dantesca: platos, botellas y máquinas se mezclaban con troncos, vigas y ladrillos.

botellas cueva francoli

Los voluntarios han recuperado centenares de botellas de entre las escombros / J.A.

Está en este punto donde, con la primera luz del día y sin tiempo para pensárselo, se han juntado centenares de voluntarios de L'Espluga y de los pueblos próximos con todo tipo de herramientas: escobas, palas, tractores o unos simples guantes.

Los tractores y las palas de los pueblos de los alrededores han trabajado para retirar los centenares de árboles que habían quedado acumulados e intentar limpiar buena parte del barro, antes, incluso, que llegaran los servicios de emergencias. "Nuestro jefe es de aquí y cuando esta mañana hemos visto el panorama, ni nos lo hemos pensado", explicava Antonio, un joven que ha llegado a primera hora con su tractor.

Otra de los voluntarios, Helena Molina, explicaba que la convocatoria había sido totalmente espontánea y que el objetivo era ayudar a los vecinos que se han visto afectados.

Las excavadoras, sin descanso, retiran con cuidado los escombros del restaurante, y decenas de personas hacen una cadena para sacar del restaurante tantas botellas como sea posible: la propietaria explicaba, esta mañana, que hacía pocos días que habían acabado la vendimia y que la cosecha de este año se preveía muy buena. A media tarde, ya se habían recuperado 6.000 botellas de vino.

Todos han cerrado filas para salvar centenares de botellas, con un buen humor que ha contagiado, incluso, los más damnificados, los trabajadores de la bodega, que estaban a primera línea y emocionados por la respuesta ciudadana. Una respuesta que también celebraba el concejal Xavier Rossell, que admitía que los esfuerzos del ayuntamiento están centrados al coordinar a estos voluntarios y al intentar evitar ningún susto.

Decenas de edificios arrasados

La riada, sin embargo, también se ha llevado un almacén del ADF que había también junto al río y ha afectado a muchos otros edificios: un restaurante ha quedado totalmente destrozado, y el agua, de hecho, ha llegado al segundo piso de las casas y establecimientos más próximos al río.

"No nos hemos atrevido a subir arriba, no sabemos cómo está", comentaba una vecina a ElCaso.com, que sí que ha podido comprobar que el agua ha destrozado la planta baja. El garaje ha quedado totalmente vacío: "el río ha entrado por delante y ha salido por detrás, reventando las dos puertas," y el coche que había dentro ha quedado totalmente destrozado y estampado en el patio de atrás.

Cueva de Francoli Coche Destrozado YA

El agua ha reventado las puertas del garaje de una de las casas próximas al río / J.A.

Los vecinos han asegurado que nunca habían visto el río así, ni siquiera durante los aguaceros del año 1994: "el río bajó con fuerza, pero nunca se había desbordado, y menos así". También han lamentado que, como ya se habían quejado, el río estaba sucio y olvidado, con muchos escombros acumulados. Una queja que no sólo provoca los habituales "ya lo decíamos", sino que también hace sufrir para cuando toque reconstruir: sobre todo, por quien se hará responsable de todos los destrozos.

Servicios restablecidos

Mientras tanto, el suministro de agua se ha restablecido a lo largo de este miércoles, mientras que para el de luz se han instalado generadores que dan cobertura ya a prácticamente todo el pueblo. Las cañerías de gas también se han visto afectadas pero también se está trabajando ya en una instalación provisional, según han explicado fuentes municipales a este medio.

Conforme se acercaba la noche y llegaba el frío, los voluntarios seguían trabajando sin traba. Conscientes, eso sí, que es muy pronto para cantar victoria y que todavía quedan muchos días de limpieza. Y sin quitarse de la cabeza que, una vez todo quede limpio de barro, empezará el trabajo de verdad: el de volver a empezar.

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La fuerza del agua se ha llevado por delante centenares de troncos y varios edificios / J.A.