Angela Dobrowolski tendrá que responder ante la justicia de muchos hechos, algunos muy chalados, de los últimos meses. Está acusada, en varios juzgados, de bastantes delitos. Aunque el más grave es el intento de asesinato de su marido Josep Maria Mainat, también hay otros, como los repetidos intentos de entrar en las propiedades de Mainat o romper la orden de alejamiento de sus hijos. De momento, la mujer está en prisión.

Las investigaciones judiciales para aclarar qué pasó la noche de junio que todo parece indicar que Angela Dobrowolski quiso asesinar a Mainat en su casa, pinchándolo con insulina, puede sufrir un cambio radical.

Es la intención de la defensa de Dobrowolski, que han sembrado la duda ante el juez, tal como adelanta Nacho Abad, con las horas recogidas por el aparato que analiza el azúcar en sangre, el glucómetro.

El aparato no tenía la hora bien puesta

Estas horas exactas serán claves para saber qué pasó la noche en aquella habitación de la mansión que los dos, aunque ya se estaban divorciando, compartían en el barrio de Horta de Barcelona. Las investigaciones de los Mossos aseguran que la mujer no llamó al 112 hasta pasados 34 minutos de la primera prueba hecha con el aparato. El registro claro está: la primera prueba es a las 02:36 h, pero la llamada es mucho más tarde.

No hay que ser un gran investigador policial, con estos indicios, para pensar que la mujer del famoso multimillonario quería que muriera. Pero la defensa cree que el aparato tiene un decalaje de tiempo que ha inducido a un grave error.

Lo demuestran, asegura la defensa, poniendo en relevo que cuando Angela Dobrowolski llama al 112, el mismo operador pide a la mujer que haga una prueba a Mainat con el glucómetro. La llamada es en torno a las 03:17 h y el resultado es de 52 en sangre. Este registro, que tendría que estar en torno a las 3 y 17 minutos, consta mucho antes.

Josep Maria Mainat / EFE

Josep Maria Mainat, entrando en los juzgados de Barcelona / EFE

Así lo demuestra la llamada hecha al Sistema de Emergencias Médicas (SEM) desde el 112, que quedó registrada en esta hora. La defensa cree que el aparato que Mainat tenía en casa tiene un decalaje de 26 minutos y que por lo tanto, las horas que utilizan los Mossos para construir la acusación contra la mujer son erróneas.

Es más, la defensa cree que Angela Dobrowolski no tardó más de 3 minutos al llamar al 112 después de la primera prueba cuando vio que su marido había tenido un ataque de hipoglucemia. Si se puede demostrar, tal como defienden los abogados de ella, se podría llegar a demostrar que no fue a dormir dejando morir a Mainat y que por el contrario, le salvó la vida.

El aparato ha desaparecido

Pero a esta tesis, que podría hacer cambiar 100% el relato de este intento de asesinato frustrado que sufrió Josep Maria Mainat, se tiene que sumar una cosa importante: estamos ante un caso esperpéntico.

Según denuncian desde la defensa de Dobrowolski, y eso aporta el punto de telenovela que faltaba en este último episodio, el aparato ha desaparecido. La defensa cree que sin el aparato en manos del juez, no se podrá comprobar esta versión, pero tampoco condenar a la mujer por este presunto intento de asesinato. El caso Mainat, sigue.