Los porteros de una de las discotecas de los bajos de Azca (Madrid) prohibieron la entrada a dos jóvenes españoles, de 27 y 29 años. Con sed de venganza, fueron a sus casas y regresaron a la discoteca con cuchillos enormes. La pelea se saldó con tres heridos.

Tal y como se ve en las imágenes grabadas por uno de los presentes, uno de los porteros tira una silla a uno de los jóvenes y, entonces, empieza la confrontación. A uno de los agresores consiguen tumbarlo al suelo. Los porteros de los locales vecinos ayudan. Cuando llega la policía, consiguen reducir al segundo agresor.

A consecuencia del enfrentamiento, dos policías resultaron heridos leves y uno de los agresores también. La expectación era muy grande. Los hechos pasaron el martes, en plena víspera de un largo puente en Madrid y se inauguraba una nueva discoteca, por lo que muchos jóvenes estaban en la zona aquella noche. A pesar de que los agentes intentaron desalojar al público, no dejaron de grabar.