El futbolista Lamine Diaby-Faliga, de 18 años, ha sido despedido este martes del equipo francés de primera división OGC Nice, después de admitir que robó un reloj Rolex valorado en cerca de 70.000 euros al compañero de equipo Kasper Dolberg.

El jugador confesó el delito poco después que la policía abriera la investigación

Los hechos se produjeron la semana pasada. Dolberg, de 21 años, se dio cuenta que su lujoso reloj había desaparecido de su taquilla durante el entrenamiento, hecho que denunció inmediatamente a la policía.

La investigación policial se resolvió rápidamente después que Diaby-Fadiga confesara el delito, por el cual pidió disculpas tanto a su compañero como al equipo. A pesar de ello, el club ha decidido cancelar su contrato de manera inmediata, asegurando que no se pueden aceptar comportamientos que traicionen la confianza de sus trabajadores.

Los celos motivaron el robo

Diaby-Fadiga ha explicado, en un comunicado, que está pasando por un momento difícil tras una larga lesión y que su acción pudo estar motivada por la envidia que tenía por el éxito de su compañero: “se lo robé sin tener ninguna razón para hacerlo, tal vez un poco por celos. Le deseo mucho éxito. Tal vez algún día -añadió el jugador- nos encontremos en un campo y este asunto sólo será un mal recuerdo”.