La Guardia Civil pondrá en marcha durante este mes de agosto una nueva estrategia para cazar a los infractores al volante. Un pelotón de furgonetas camufladas patrullará las carreteras españolas con el objetivo de sancionar a aquellos conductores que superen la velocidad permitida o que utilicen el móvil mientras manejan sus coches. Estos vehículos cuentan con un radar oculto en su interior y permiten a los agentes tener una mayor perspectiva de lo que sucede en el interior de los automóviles.

Desapercibidos

El objetivo que persigue la Dirección General de Tráfico (DGT) con este despliegue es reducir el total de 121 fallecidos en las carreteras registrado durante este pasado mes de julio. Las furgonetas camufladas de la Guardia Civil ya están en funcionamiento en Galicia y los primeros resultados apuntan al optimismo. "En apenas 30 minutos hemos observado cuatro infracciones”, señalan los agentes que participan en esta prueba piloto en territorio gallego en declaraciones a ATLAS. Pese a que en el vehículo viajan dos policías uniformados, los automóviles pasan completamente "desapercibidos" y la mayoría de los conductores no es capaz de identificar que han sido cazados hasta que ya es demasiado tarde.

Controles

A pesar de la poca altura de las furgonetas en comparación con las cámaras de un helicóptero, este mecanismo permite a los agentes que van dentro tener una buena perspectiva del interior de los coches que se cruzan en su camino. En caso de detectar una infracción, los policías anotan una descripción del turismo y trasmiten las características a una segunda patrulla, que o bien espera en un control cercano o que circula detrás de la furgoneta camuflada.